¿QUIÉN PAGA LAS REPARACIONES DE UNA VIVIENDA DE USO RESIDENCIAL EN RÉGIMEN DE ARRENDAMIENTO?

 

En este post vamos a explicar todo lo que necesitas saber sobre el régimen de obras en un contrato de arrendamiento de vivienda de uso residencial, una de las principales causas de discrepancias entre arrendadores y arrendatarios en los contratos de arrendamiento en general, y en el contrato de arrendamiento de vivienda de uso residencial en particular.

Existen diversos tipos de obras atendiendo a la causa por la que se realizan, por ello vamos a distinguir entre:

  1.  Obras de conservación: son aquellas efectuadas para el mantenimiento de la vivienda en las condiciones de habitabilidad mínimas exigibles para el uso pactado en el contrato de arrendamiento. Es muy importante tener claro que la parte obligada a su realización es siempre la arrendadora, que no tiene derecho a la repercusión de su coste al arrendatario, a excepción de los supuestos en que sea una reparación que haya de acometerse por el inadecuado uso de la vivienda por parte del arrendatario.
  2. Pequeñas reparaciones: consistentes en el suplido de bienes de consumo de la vivienda cuyo desgaste se produce por el mero hecho del uso correcto del arrendamiento por parte del arrendatario. Un ejemplo sería la sustitución de la bombilla de una habitación cuando esta se funde.
  3.    Obras de mejora: son aquellas efectuadas a fin de mejorar las condiciones de habitabilidad y/o confortabilidad del estado actual de la vivienda. La gran diferencia entre las obras de conservación y las de mejora radica en su exigibilidad, las obras de conservación son una exigencia para el arrendador que ha de llevar a cabo su ejecución para poder cumplir sus obligaciones en el contrato de arrendamiento suscrito. Por ejemplo, la modernización de las griferías actuales teniendo estas un estado correcto de funcionamiento sería una obra de mejora.
  4. Obras de adaptación: cuando el arrendatario y/o su cónyuge o persona con quien conviviere de forma permanente en análoga relación de afectividad, o cualquier otro familiar que conviviera de forma habitual con el arrendatario teniendo la vivienda la condición de domicilio a efectos de residencia habitual, tenga mas de setenta años, alguna discapacidad podrá solicitar al arrendador la realización de actuaciones indispensables para que pueda ejercitar plenamente su derecho de uso sobre la vivienda. Finalizada la relación contractual el arrendador podría exigir al arrendatario la reposición del inmueble al estado previo.

 

Esperamos haberos podido aclarar vuestras dudas.

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